
Llegamos a Paraguay de Uruguay el 3 de marzo de 2010. Los próximos dos días se usaron para lavar la ropa y comunicarnos con el Supervisor Nacional, David Coronel. Él llego tarde porque el camión en el que viajaba tuvo problemas mecánicos y tuvo que esperar que llegara otro camión que pudiera llevarlo a su destino. Sin embargo, finalmente nos comunicamos con él e hicimos los preparativos para dar inicio a la convención.
Los miembros, aunque pocos, demostraron entusiasmo por la obra de Cristo y La Iglesia de Dios. El Obispo Ard y el Obispo Dupre fueron bendecidos al ver muchos jóvenes en asistencia en esta convención. Es una señal definitiva de un buen potencial para la obra aquí. Cada Coordinador de Auxiliar hizo buen trabajo impulsando su responsabilidad. Los cantos inspirados, ambos congregacionales y especiales, fueron una bendición para la convención. La música y los cantos de un hermano joven en el idioma Guaraní fue un gusto para todos...

